Moira Millán, referente Mapuche: presenta «Terricidio» en México

 

México

Conferencia de prensa con Moira Millán sobre su libro «Terricidio. Sabiduría ancestral para un mundo alternativo»

 10 marzo 2026

La defensora del territorio y referente mapuche argentina Moira Millán (El Maitén, Chubut, 1970) presentó la edición mexicana de su libro Terricidio, publicado por Bajo Tierra Ediciones. En el texto, Millán expone cómo su pueblo mapuche, al igual que muchos más en nuestrAmérica, enfrenta procesos de despojo territorial vinculados a proyectos extractivos, conflictos ambientales y transformaciones legales que afectan sus territorios y formas de vida.

Video: 

https://youtu.be/8bakK_3eHCA

EXTRACTO DE LA TRANSCRIPCIÓN:

-Gracias a a Volcana por abrirnos las puertas para tener esta rueda de prensa y poder platicar sobre este importante y pertinente libro de Moira Millán: Terricidio. Yo soy Pablo Montaño de Conexiones Climáticas y nos da muchísimo gusto ser uno de los coeditores del libro junto con BajoTierra Ediciones y Rosa Luxemburgo. 

…también ha sido un gusto poder participar de esta edición, conocer de cerca del libro, conocer a Moira, poder hablar de lo que está ocurriendo en Argentina, porque al final de cuentas lo que está ocurriendo en la Patagonia es un reflejo de procesos que también están ocurriendo en nuestro país y que  vemos normalizados a lo largo del mundo. Y de ahí creo que voltear a ver este momento tan específico de la Patagonia a través de  Moira Millán Weichafe Mapuche pues nos abre una puerta enorme. Entender cómo operan el capital, cómo opera el poder y cómo qué es lo que está ocurriendo, en este proceso de despojo. Entonces,lo primero que con lo que me gustaría abrir la conversación, Moira,  es preguntarte ¿cómo fue escribir este libro en tiempos de Milei. Todos aquí escuchamos las noticias de lo que significa este gobierno, que busca ser disruptivo en muchas formas y que lo consigue también,  porque está rompiendo con mucha estructura, con muchas de las instituciones existían. ¿Cómo fue escribir este libro y buscar hablar de este libro y de estos temas en estos tiempos? 

-Bueno, saludos a todos. Bienvenidos a esta conversa. Gracias. El libro en realidad lo empecé a escribir durante el gobierno de Fernández, donde también hubo represión, donde también hubo encarcelamientos y despojo territorial contra el pueblo mapuche y le di continuidad durante el gobierno de Milei, un gobierno que ha instaurado una dictadura racista, una dictadura misógena, una dictadura también neoliberal, capitalista. Creo que mucho de lo que describo como características del terricidio se encuentran perfectamente en el modelo de gobernabilidad que tenemos actualmente en Argentina. Y es un libro atravesado por muchos, porque el 11 de febrero del año pasado hubo un allanamiento de mi comunidad, mi lof,  producto de la persecución política que estamos sufriendo y uno de los jueces quiso prohibir, censurar el libro y entró dentro de una investigación como dogma terrorista. Si ustedes leen el libro, esta acusación es muy graciosa porque está muy lejos de ser un texto de dogma terrorista. Obviamente era tan absurdo el intento de censurar el libro que no lo pudieron consumar, no pudieron lograr eso. Pero es un momento histórico muy complejo el que estamos viviendo y yo creo que es un momento histórico de mucha complejidad a nivel global también. Y entonces las políticas globales tienen sus efectos locales que llegan hasta nuestros territorios con mayor agresividad.

-Mencionas como en el libro cubres varios momentos donde ha habido agresiones hacia el pueblo mapuche, hacia su forma de vivir, de comer, de parir, de existir básicamente en el mundo y pues sí, como lo mencionas. Lo escribiste en la época del presidente anterior. Es decir, que el proceso de despojo y de agresión contra el pueblo mapuche no es nuevo. Es algo que viene ocurriendo desde una dimensión histórica. que no sé si nos puedas platicar un poco para ponernos en contexto ¿qué son los mapuches para Argentina? 

-El pueblo mapuche ocupa desde hace 14.000 años el sur del continente. Estamos entre lo que hoy es Chile y Argentina. Nuestro territorio se llama WallMapu y hemos atravesado un genocidio con todo lo que eso implica. Hoy teniendo en cuenta que se está viviendo un genocidio en Palestina. La analogía de que el pueblo mapuche es la Palestina de Sudamérica tiene mucho sentido y nuestro pueblo luego de atravesar este genocidio con la «campaña del desierto» y «la pacificación de la Araucanía»  vuelve a rebrotar en su fuerza, en su identidad y en su lucha en el proceso de argentinización y de chilenización, reclamando su derecho como pueblo a vivir de manera plena su identidad. Hablamos de la libre determinación de nuestro pueblo y eso, por supuesto, a lo largo de toda la historia de estas repúblicas coloniales ha tenido como consecuencia represión. 

Hoy la situación se intensifica. Tenemos un proyecto de neocolonización israelita en la Patagonia con el anclaje de empresas como Mekorot que están llegando a nuestros territorios y donde el pueblo mapuche se convierte en uno de los blancos de ataque principal de estos gobiernos terricidas, porque saben también que somos un pueblo que no va a negociar. Decimos que no hay posibilidad de negociar porque la Tierra para nosotros no es un producto mercantilista, es nuestro espacio sagrado identitario y estamos dispuestos a dar la vida en defensa de la tierra. 

Entonces, necesitan criminalizar, difamar, convirtiendo al pueblo mapucha en el enemigo interno, en el terrorista de la Patagonia, poniendo mucho dinero, haciendo mucha campaña en comunicación para desinformar con un periodismo que realmente son sicarios de la comunicación, que se ponen al servicio de este programa genocida del gobierno. Y bueno, nosotros estamos tejiendo alianzas, estrategias con la población patagónica que quiere resguardar el territorio. 

Pero estamos en un momento, si bien de mucha agresión en múltiples formas, también en un momento histórico interesante de convergencia dentro de la Patagonía para la defensa del territorio. Podríamos entrar en los detalles de cómo se está consumando este proyecto terricida dentro de la Patagonia. 

-Sí, me gustaría entrando en ese proceso, dos cosas para poner en contexto. Creo que el concepto de terricidio nos resulta no solamente ilustrativo de lo que pasa en la Patagonia, sino de pronto una forma de reconocer lo que está pasando también en otros territorios. Si me permites, me gustaría leerlo, ¿no? Este primer párrafo del capítulo de «Terricidio»: Había que hallar una palabra para identificar los distintos modos de asesinar que tiene este sistema. Cuando logramos darle un nombre al dolor que nos atraviesa, podemos localizar dónde se encuentra la herida, extirpar lo que nos lastima para poder sanar. Terricidio sintetiza esa forma de destruir la vida en todos sus modos. 

Ahora en meses recientes vimos todos los incendios en la Patagonia. Veíamos en los noticieros la cantidad de hectáreas quemadas, los esfuerzos de los cuerpos de bomberos por apagar estos incendios, la incapacidad o la indisposición del gobierno por hacerlo también. Yo sé que tu territorio y donde tú vienes estuvo impactado directamente por los incendios. No sé si nos puedes platicar un poco ese proceso de terricidio, ¿no? De destruir la vida en todas sus formas que ocurre en este nuevo capítulo. ¿Cómo se vivió y cómo lo viviste tú? 

-Hay una intencionalidad, detrás de todos estos incendios, que es el despojo territorial, que es una forma también de devastación no solamente contra el pueblo mapuche, sino contra la población patagónica en general. Estos fuegos provocados desde el gobierno, desde el poder, fueron disfrazados de atentados terroristas del pueblo mapuche. El año pasado caló un poco esa difamación. Este año ya no. La gente estaba enardecida, muy enojada contra el gobierno; y ya los videos que circulaban mostrando algunos autores materiales de los incendios eran soldados israelíes. En las causas judiciales que se han abierto, sobre todo en el lado chileno, son soldados israelíes. No hay un testigo que pueda dar cuenta de que vieron algún mapuche prendiendo fuego, lo cual es también totalmente absurdo porque durante 14.000 años hemos cuidado el territorio y   muchas comunidades mapuche han perdido absolutamente todo. Hasta sus animales han sido devorados por las llamas de este fuego del verano.

Entonces, se cae, se desploma esa mentira y lo que sucede con estos incendios es que hubo una autoorganización maravillosa por parte de mucha gente, de miles de personas que preocupadas por lo que estaba sucediendo, se ensamblaron estratégicamente para llevar adelante el combate de los incendios. Y yo quiero homenajear en cierta medida a los brigadistas, a las personas que de manera voluntaria, ya no solo los bomberos que cumplían un horario hasta las 4 o 5 de la tarde y se retiraban del escenario, porque el gobierno les ha quitado presupuesto a todos los programas de combate contra los incendios, además de vulnerar todos los derechos de la naturaleza, derogando leyes que protegían el bosque, derogando leyes que protegían los territorios de la venta extranjera, del loteo,la privatización ahora pretende derogar la ley de glaciares para dar rienda suelta al avance megaminero. Todas esas estructuras legales que vulneran y permiten configurar un escenario de despojo y de terricidio sobre nuestra zona, tienen como contrapartida la organización autónoma de la gente. La gente organizándose para combatir los incendios, para dar de comer a los brigadistas, para  rescatar animales, para rescatar personas, para levantar viviendas y en eso el pueblo mapuche junto con los criollos. 

Entonces ahí esa poesía que se da, pese a la represión, porque no solamente está perseguido el pueblo mapuche con causas judiciales y donde me tiene a mí en el foco porque quieren adjudicarme el liderazgo terrorista de esos supuestos atentados, sino también como los brigadistas que han puesto de manera voluntaria arriesgando su vida, poniendo sus esfuerzos para poder apagar los incendios, están siendo también perseguidos, están siendo también  judicializados. 

Entonces ahí vemos como no solamente ellos están prendiendo fuego y hay hasta videos que lo acreditan, sino que además están tratando de evitar el resguardo de lo que nos queda como bosque. 

-¿Qué tendríamos que entender, Moira, quienes estamos hoy aquí sobre estas dinámicas en la Patagonia ahorita? O sea, ¿qué le interesaría a un gobierno y a las empresas? ¿por qué les estaría interesando quemar un territorio? ¿Por qué les interesaría desaparecer a una población que está ahí? ¿Cuál es la intención que está detrás? 

-Bueno, Donald Trump validó y respaldó  al presidente Milei en las últimas elecciones. De hecho le otorgó dinero, una cifra exorbitante para poder impedir, digamos, el desplome del gobierno. Y eso no lo da por caridad ni por solidaridad con el pueblo argentino. Tiene, por supuesto, una contrapartida. La contrapartida es la Patagonia. La Patagonia es muy rica, no solamente en petróleo, en minerales, sino también en algo fundamental que es el agua, el agua dulce. Siempre se habla de que vienen por el agua, la guerra va a ser por el agua. 

Mi actividad en la lucha mapuche me ha llevado a recorrer casi 50 países. He visto lo que es la crisis hídrica, sé lo que es no tener agua, lo tremendo que  resulta en la escasez del agua. Y yo vengo de un territorio donde el agua dulce fluye, fluye en cascadas, en vertientes. Y vemos como la empresa Mekorot, que es una empresa del Estado de Israel que está acusada de apartheid hídrico, llega a la Argentina con las puertas abiertas en par en par,  otorgándole no solamente la posibilidad de relevar y hacer toda una prospección hídrica de la Patagonia, sino que además tiene la prioridad en lo que va a ser el proceso de privatización del agua. Y por supuesto, la prédica ya es que Israel es un estado que pone verde a los desiertos. Entonces tiene la tecnología para poder tratar el agua y con ese discurso se le permite a esta empresa llegar y anclarse en todo el país, pero con un fuerte énfasis en la Patagonia. 

Tenemos también desde hace ya mucho tiempo de manera solapada disfrazados como turistas a los soldados israelíes, pero ahora ya de una manera mucho más tangible, ya no andan disimulando su presencia.  Y la invasión de grandes empresas israelitas que están comprando extensiones enormes en la Patagonia que es un territorio tan vasto, tan grande, que cuando, por ejemplo, yo cuento que el empresario Benetton tiene un millón de hectáreas, es difícil de entender que son kilómetros y kilómetros, horas y horas de recorrer una carretera que le pertenece a un solo señor. Eso está pasando ahora con diferentes capitales vinculados al sionismo internacional. Vienen por el agua, pero también porque  la Patagonia geopolíticamente es estratégica. La Wallmapu, une lo que sería el Pacífico y el Atlántico. Y por supuesto tenemos ahí la Antártida y los glaciares que son reservorios importantísimos de agua dulce. Creemos que es un momento histórico en que la humanidad toda tiene que mirar hacia el sur de la Tierra y comprometerse en la defensa de la Patagonia. Necesitamos emplazar en la agenda político social global la Patagonia con el mismo énfasis con que alguna vez la humanidad entendió que la Amazonía era el pulmón del mundo y salieron de manera diversas campañas para poder proteger, apoyar y entender que los Estados Nación no podían ser los que tomaban decisión sobre la Amazonía, sino que había una presión internacional que emplazaba una agenda de protección a la Amazonía. Hoy lo necesitamos con relación a la Patagonia. Necesitamos que no nos dejen en soledad. 

Tenemos a un presidente que realmente está más para internarse en un psiquiátrico de salud mental que administrar los territorios. Y necesitamos ese apoyo. Necesitamos que que el mundo nos vea, que el mundo nos ayude. La vulnerabilidad, el nivel de persecución. Hay amenazas de muerte, amenazas de detención. Incluso yo en mi retorno, estoy atravesando ahora una situación judicial delicada, no sé si voy a poder volver y entrar a la Argentina. Estamos con todo un dispositivo de seguridad para cuando llegue a Ezeiza. Entonces, digo, esta es la democracia que nos están regalando estos modelos de gobiernos neoliberales. 

Y digamos, ¿de qué discursos se disfraza esta técnica de despojo? ¿Qué es lo que vamos a escuchar al gobierno de Argentina decir? Que quizás también lo estamos escuchando en otras partes del mundo, aquí mismo en México. ¿Cuáles son esas promesas que llegan ahí? 

-Bueno, no tienen mucha creatividad ni hacen lucir su intelecto. Repiten los tipos de antaño, el progreso, el derrame, la propuesta de que con el arribo de todas estas corporaciones va a haber trabajo, desarrollo para el país. Pero ya son consignas desgastadas, son consignas que ya han perdido credibilidad, la gente ya sabe que eso no va a ocurrir. 

Y por suerte tenemos también la experiencia, los antecedentes de otras zonas del continente donde ha habido lucha, donde se ha demostrado que estos modelos de desarrollo han traído solo pobreza y contaminación. Entonces, hay una atención social, no es que la gente aplaude frente a estos anuncios. 

Y también vemos un nivel de mediocridad en la dirigencia política, que da vergüenza ajena: diputados que dicen que «son piedritas», hablando de los perigraciares, con un nivel de ignorancia absoluta y ni siquiera interés de investigar un poquito de los periglaciares como «piedritas» que están ahí, que no sirven para nada,  que no va a haber afectación con la explotación minera sobre esas zonas. La gente ya se da cuenta de que eso no es así.

Y hay algo muy interesante, cada vez que hemos sido en la Patagonia afectados por megaproyectos, nos hemos vuelto expertas. Nos volvimos expertas  en el lenguaje antiminero. Tuvimos que entender cómo era el proceso de sustracción. Con el fracking nos pasó lo mismo y ahora nos está pasando también volvernos expertas con el tema de del agua y fundamentalmente de los incendios. Entonces, yo  creo en esa Patagonia rebelde, creo muchísimo en esa Patagonia que no van a poder hacer lo que han hecho en otras zonas porque la Patagonia va a estar de pie y va a decir: «No, lo que estamos esperando que no signifique es una masacre, que esperamos que el mundo pueda de alguna manera presionar sobre el gobierno argentino y tenemos lamentablemente un blindaje, o sea, son son poderes que se blindan no solamente legalmente derogando leyes, sino que también hay un blindaje mediático que evita que estos temas sean tratados en profundidad y en veracidad en los grandes medios de comunicación. 

Que ustedes estén aquí es para mí un acto de solidaridad y de compromiso importantísimo y les agradezco que pueda salir en la prensa mexicana lo que la prensa argentina calla. Me parece algo muy importante, que podamos encontrar en distintos rincones de esta Indoamérica un periodismo comprometido, un periodismo veraz que realmente contribuya a poner en la luz estas verdades que están siendo ocultas o que están siendo opacadas por estos gobiernos.  Nos vuelve a dar fe en esta profesión porque la verdad es que allá en los grandes medios de comunicación solo tenemos sicarios. Sicarios que responden  a estas  patrañas del gobierno.

Y ya para dejarle la palabra a las y los compañeros periodistas, quisiera terminar con una pregunta: ¿Qué significa la tierra para los mapuche? O sea, que para que acabemos de entender esta relación que nos acabas de platicar que está en disputa. ¿Qué significa para ustedes como pueblo la tierra?

-La tierra es sagrada, es la vida y es un espacio de construcción identitaria, es un espacio de fortalecimiento espiritual, es un espacio de desenvolvimiento cultural, nos determina quiénes somos como individuos, determina quiénes somos como pueblo, como nación. Mapuche significa gente de la tierra. Sin tierra no hay gente, no solamente nosotros, no hay gente. 

El territorio es algo que debería ser defendido por la humanidad toda. 

Y bueno, ayer hablábamos de la territorialización de las luchas y creo que es algo que tenemos que empezar a trabajar… 

-El volver a las luchas, convertirlas en luchas por el territorio. Pues con esto damos espacio a compañeras y compañeros de la prensa si tienen alguna pregunta tanto sobre el libro, sobre la situación en la Patagonia. 

-Hola, buen día. Soy Rocío… Quisiera preguntarte como parte de la sociedad civil, ¿qué podríamos hacer justamente para ayudar a los mapuches? ¿Cómo nuestra intención o el diálogo o qué acciones podremos tomar justamente para ayudarlos de alguna forma y también que andamos un poquito justo con la relación de Israel . Que creemos que está muy lejos con la guerra de Palestina, pero  también aquí en México. Muchos de los grupos israelíes hasta armas de narcos de ellos y cómo también esta influencia en Israel de alguna u otra forma ha impactado en su pueblo. 

-Primero, me parece a mí entender dónde están las fortalezas de esa doctrina sionista que se expande. Una de las fortalezas que tiene son las iglesias evangélicas sionistas que se han distribuido por todo el mundo, financiada fuertemente para el adoctrinamiento de los sectores populares más empobrecidos.

Y por supuesto como toda invención coyuntural  que está sostenida sobre la subvención económica es precaria. Hay una precarización en eso. No hay una fe real, no hay una apuesta verdadera, sino que justamente van construyendo, configurando un escenario de pobreza, van debilitando al Estado y entonces ahí penetran las iglesias como redentoras o salvadoras de esa situación. Tenemos que empezar a hacer una descolonización religiosa, llegar a todos los sectores para denunciar esta complicidad. 

Yo siempre le preguntaría a los pastores evangélicos cómo es que en su lista de pecados y convencidos, -porque escucha, yo fui evangélica y sé de lo que hablo-, convencidos de que Dios creó el mundo ¿no puede ser pecado la destrucción de lo creado?. Que me expliquen eso. Y eso está sucediendo y está sucediendo con un estado que es no solamente genocida del sector donde vive, de la región donde habita en el mundo, sino que es prácticamente un estado que va pergeniando modelos de belicismo y de genocidio para el mundo, entonces y para la naturaleza. Terricida, absolutamente terricida. Entonces, yo creo que  como cristianos avalar a estos gobiernos  -demoníacos los vamos a llamar-  es una contradicción en sí mismo. 

Entonces, creo que tenemos que empezar a identificar los distintos y múltiples sectores que están validando esto y empezar a hacer un trabajo de concientización ahí. Es decir, la izquierda ya está consciente, no vamos a ir a la izquierda a hablarle porque ya se sabe que va a tener una posición en contra de la expansión sionista. Necesitamos ir a los lugares que se convierten en cómplices de esa fortificación sionista.

¿Y cómo se puede ayudar al pueblo mapuche? Bueno, ya lo estás haciendo presenciando esta conferencia de prensa.

Me parece que empezar a producir mucha información, explicar cómo se ensamblan la lucha mapuche con otras luchas en el resguardo de la vida  y sobre todo  poner énfasis en las estrategias terricidas de estos gobiernos. La criminalización del pueblo mapuche es la misma criminalización que se hace el pueblo palestino, del de Kurdistán, de las naciones sin estados que estamos luchando. Creo que el pueblo mapuche tiene la posibilidad de sumar en los debates propositivos un cómo construir una alternativa civilizatoria y por eso nos quieren acallar. Y me parece muy importante ir gestando espacios reflexivos en este sentido y que  haya un periodismo de investigación que pueda poner faro sobre estas luchas que no se conocen.

-Víctor Osorio… Quisiera ver si me podrías ayudar a entender un poco más cuál es el interés de esta empresa Mekorot y en qué estatus está su participación en el manejo de los recursos hídricos.

-Bien, tienen un convenio e bilateral entre el Estado de Israel y el Estado argentino, un convenio, un acuerdo que ha sido tan resguardado para la opinión pública que no se sabe los alcances totales de ese acuerdo. Lo que han dicho a la prensa y han dado a conocer al país es que estos acuerdos tienen que ver con el asesoramiento de esta empresa al proceso de exploración hídrica, de evaluación del potencial hídrico de infraestructura fundamentalmente y al proceso de privatización.

El cuarto aspecto que no conocemos en detalle es la ejecución de esa privatización y cómo sabemos que hay, por ejemplo, en la zona donde yo vivo en la provincia de Chubut, que es la zona donde se produjeron los incendios, justo en la zona de la cordillera de los Andes, ahí vivo yo. Ahí, por ejemplo, sobre el río que nosotros estamos defendiendo, hay un proyecto de acueducto que estaría en manos de Mekorot, es decir, este acueducto iría para suministrar agua a las empresas petroleras porque hay una crisis hídrica en la zona petrolera.

Entonces, toda esta infraestructura que se piensa no es para el regadio de las chacras ni para el  suministro de agua potable, sino que se piensa directamente vinculadas a la megaminería y a los hidrocarburos. 

El agua dulce es algo escaso en el mundo y el arribo de Mekorot lo que busca es apropiarse de este elemento fundamental. 

Que además con el fenómeno del cambio climático, mucha del agua que estaba en reservorios de glaciares se vuelve disponible a partir del derretimiento de estos glaciares. Entonces hay más agua, digamos, disponible en un corto plazo en esta región. 

El negocio del agua dulce también es esto un tema que sería bueno que se pudiera investigar. Y las empresas que son las principales  beneficiarias de la explotación del agua dulce. 

Yo he estado en lugares donde no hay agua y he visto llegar buques con agua dulce que llenan tanques en determinadas islas a precios siderales. O sea, es un lujo acceder al agua.

-Yo hago eco Moira, se vienen tres casos muy concretos de formas de terricidio que creo que vamos a experimentar en nuestro país,  que se pretenden imponer en el Golfo de California.  Este este pedazo de mar que da más de la mitad del producto pesquero del país, donde quieren instalar grandes industrias del gas;  para la exportación de gas de Estados Unidos hacia Asia. En la península de Yucatán, que a partir del Tren Maya hay una serie de apuestas de desarrollos turísticos, inmobiliarios, de agricultura industrial que también pretenden aprovechar esa tierra ociosa, esa selva ociosa, como le llaman, que en realidad es lo que está sosteniendo la vida.

Y en el norte noreste del país, Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, donde se pretende ahora imponer la lógica del fracking. La fractura hidráulica para extraer más gas. Creo que en estos tres casos hay un discurso que se repite, que dice sin imaginación del desarrollo de un territorio que no está siendo aprovechado. Incluso se dice que está olvidado. Y hay que acordarnos de él a partir de estos megaproyectos, que yo creo que resuena, la advertencia que tú nos pones aquí en Terricidio para organizarnos y y quizás sumando a la primera pregunta que hacían, ¿cuál es ese llamado que tú haces a los pueblos indígenas y no indígenas frente a estos modelos y proyectos de despojo? 

-Para mí, no tenemos tiempo que perder. Necesitamos ir ya ensayando mundos alternativos en paralelo a este modelo civilizatorio. Es decir, que esperar a que se desintegre este modelo civilizatorio para crear una alternativa, creo que eso no va a ser posible porque cuando lo querramos crear, el mundo ya va a estar destruido. Entonces, necesitamos ir ganando espacios, territorios para el resguardo. Hay una consigna que me gusta mucho cuando marchamos que decimos, «La tierra robada será recuperada, amada, cuidada y nunca negociada». Creo que ese cantito callejero y popular de rebeldía y insurgencia sintetiza el horizonte en el cual tenemos que caminar. 

-Yo tengo una pregunta… ¿qué consejo le das tú a los jóvenes porque al final de cuentas estamos hablando de algo que va a pasar, que algunos de aquí no veremos, pero que tienes hijos, que tienes nietos, ¿cómo podemos hacer que la juventud se haga consciente del cambio que se tiene que hacer para preservar la tierra? 

-Yo creo que más que consejo les pediría perdón, disculpas a la juventud por este modelo de sociedad que lamentablemente les hemos heredado. Eso también nos llevaría a hacer una autocrítica como generación que hemos hecho, que estamos permitiendo esto. Creo también que tenemos que arrebatarle al enemigo el modelo de educación, que es un modelo educativo hipercolonial, también muy racista y que nos aleja de la naturaleza. Y y me parece que pedirle a los jóvenes que despierten cuando estamos permitiendo una invasión de entretenimiento y adormecimiento de sus conciencias es casi incoherente. Es decir, ¿qué puedo hacer yo para el despertar de la juventud más de qué pueden hacer los jóvenes? ¿Qué puedo hacer? Yo creo que es ir generando distintos espacios de reflexión, de participación y algo que ayer lo decía en la conferencia, me parece muy importante empezar a recuperar la democracia en sus diferentes formas. Desde plantearnos quitarle el monopolio de la democracia a los partidos políticos que no están a la altura de la historia, que están traicionando la voluntad de los pueblos y empezar a pensar cómo logramos, por ejemplo, un sistema de representación que nos permita ser partícipes, es decir, cómo logramos democratizar el sistema de representación y donde los movimientos sociales, las organizaciones de bases puedan acceder a escaños, acceder al poder incluso sin tener que convertirse en partidos políticos. Eso sería como, por ejemplo, una iniciativa a trabajar con la juventud. ¿Cómo podemos democratizar la educación, la salud? ¿Cómo empezamos  a intervenir de manera directa? Ojalá yo me imagino un mundo donde podamos empezar a constituir asambleas por el buen vivir y discutir qué es el buen vivir para cada uno de nosotros y que en vez de haber comunas vecinales, tengamos estas asambleas donde podamos consensuar el arte de habitar el mundo. Creo que este tema de las alianzas o no alianzas, yo digo que ya no estamos en condiciones de hablar de alianzas, ya no hay aliados. Lo que podemos generar en este momento histórico son consensos y avanzar sobre esos consensos. Tal vez algún día cuando esos consensos se multipliquen en un horizonte común, ahí recién podamos decir que estamos tejiendo alianzas.

¿Había otra pregunta por acá? 

-Sí, gracias. Laura… En las conferencias, en el libro hablas mucho del papel o de los múltiples papeles de la mujer…¿Podrías profundizar en esto y en este concepto de cuerpo territorio que está en el centro de la lucha de las mujeres que están al frente en muchos sentidos de esta defensa? 

-El concepto de cuerpo territorio que  van argumentando, esgrimiendo los distintos pueblos indígenas tiene mucho sentido en esa territorialidad que habitamos. Esto de que yo traigo acá la defensa del río Carrel Fu, que está siendo amenazado directamente por Mekorot y su acueducto. El río atraviesa mi territorio, tomo agua a ese río, ese río trae información como cuando comemos las semillas, las plantas, los cultivos que tienen memoria milenaria en nuestro territorio, estamos comiendo esa información. Nuestro cuerpo se alimenta de esa memoria ancestral. Por lo tanto, donde nosotras vamos, el río habla a través de nosotros, la montaña habla a través de nosotros, el bosque habla a través de nosotros. Nos constituye  de manera integral esa territorialidad y por eso también la amenaza de la vida de esos territorios es una amenaza directa a nuestra existencia como mujeres, como pueblo, pero sobre todo en el rol protagónico que ha tenido las mujeres mapuches en en la defensa de la territorialidad ha sido no solamente histórica, sino en presente. Tenemos el caso de nuestra lamén Julia Chuñil, que sigue desaparecida y que la aberración jurídica, de lo judicial digamos, del Estado chileno lleva a detener y encarcelar a los hijos que buscan a su madre, que están denunciando la desaparición.  Esa aberración grotesca, malvada, siniestra de los Estados Nación, que ya no disimulan su racismo y la persecución que tienen contra nuestro pueblo, da cuenta de cómo  las mujeres defensoras de los territorios están vulneradas y están siendo también parte de ese blanco de ataque. Y me parece que el feminismo de todo el mundo debería abrazar la lucha de las mujeres indígenas, sobre todas las defensoras territoriales, y generar dispositivos y alertas globales para denunciar cuando estas acciones perversas se consuman, como es el caso de la desaparición de nuestra lamiguén Julia Chuñil, que vamos a seguir pidiendo la verdad, la justicia, sobre este caso y por supuesto la liberación de sus hijos, de sus hijas.

-Me gustaría que contaras justo cómo fue la transición del gobierno con Milei, porque obviamente, a México, aunque nos llegan noticias que en el país hay un retroceso en cuanto a derechos humanos. Por ejemplo, las pensiones, la interrupción del embarazo…

-Quiero aclarar que el pueblo mapuche ha vivido la criminalización con todos los gobiernos. No ha habido un gobierno que no tenga muertos, asesinados mapuches, que no tenga presos mapuches. Hoy día, claro, hay dos presos políticos e encarcelados en la provincia de Chubut. Pero siempre el pueblo mapuche ha tenido persecución. Siempre. Lo que ha habido en el gobierno de de Milei es una intensificación del despojo, de los desalojos, de la violencia. 

Un amigo mío periodista me manda un video de cómo en Palestina el Estado Israelita con máquinas va desmontando viviendas, destruyendo, dejando ruinas donde hubo un hogar y ha hecho una edición con el desalojo en enero del año pasado del 2025 del Lof Mapuche Paeliaco, en la provincia de Chubut, donde Patricia Bullrich, ministra de seguridad en ese momento, subida a una maquinaria de estas, va destruyendo una escuelita comunitaria en ese Lof.  Por supuesto destruyeron las viviendas, destruyeron el lugar sagrado de ceremonia, la escuela y luego prendieron fuego. Y en ese en ese accionar hay una carga de lenguaje simbólico muy fuerte porque es realmente una declaración de genocidio tangible, ya no una amenaza, sino una declaración que se va ejecutando y es muy preocupante porque están comprando armas en Israel. Pero ya lo venía haciendo el gobierno anterior, no es que es algo que solo Milei está haciendo. 

Y yo no creo que hubo una regresión en Argentina. Creo que que el fascismo y el racismo ha estado siempre. Lo que ha habido es un discurso bastante cínico progresista, pero que mientras se hablaba de un pseudoprogresismo, por otra parte se iban consumando también desalojos, se iba consumando también la criminalización del pueblo mapuche  y de los pueblos indígenas. Lo que hace el gobierno de Milei es desenmascarar ese racismo que Argentina siempre ha tenido. Argentina se ha creído la Europa de Sudamérica y ha tenido una impronta racista no solamente con los pueblos indígenas, sino que también con otros pueblos latinoamericanos o indoamericanos.

Entonces, me parece que es de fondo el asunto. Es mucho más estructural, hay que trabajar eso. Hay, por supuesto, una parte del pueblo argentino que no es racista, una parte del pueblo argentino que sí ama la naturaleza, una parte del pueblo argentino que se identifica con la lucha de los pueblos indígenas y en particular con la lucha mapuche. Pero la habilitación de Milei no nace de la nada. Milei es el resultado de algo. Lo que falta es autocrítica fundamentalmente de los sectores políticos partidarios.

-Alrededor de lo que estamos discutiendo, Moira, me gustaría hacer una invitación a tres partes. La primera, a leer el libro, a conocer este concepto de terricidio y además todo lo que cuenta el libro  relatando distintos aspectos de la vida del pueblo mapuche. Y  cómo se entienden distintas partes de este pueblo. O sea, habla de la raíz, del camino, de la Puelmapu, de las madres, las niñes, los ancestros y ancianos. Las mujeres, los hombres. Entender como esta este universo, yo creo que podemos decir, y usar como herramienta descriptiva  la palabra y el concepto de terricidio. La segunda parte sería invitar a hablar de la Patagonia y este plan de despojo que está en marcha, que no se limita a los incendios y que no se debe leer únicamente como un fenómeno del cambio climático de los incendios, sino como  digamos la instrumentalización de un momento crítico climático que sí pone las condiciones para que se propaguen más rápido los incendios, pero que está siendo aprovechado por este plan de despojo que mencionaba Moira. Y tercero, a construir estos consensos rápidos para enfrentar estos modelos de despojo que no solamente se limitan a Palestina, a Gaza, a Irán, a la Patagonia, sino que también está en nuestro país a identificarlos y a construir cuáles son esos consensos. Yo creo que son tres partes de una misma invitación que podemos sintetizar de la conversación de hoy aquí.

Pues si no hay alguna otra pregunta, podemos cerrar la rueda de prensa, dejar un momento aquí para conversar uno a uno con con Moira. Pues muchísimas gracias por su atención y por asistir.

otros enlaces relacionados:

www.moiramillan.com

https://es.scribd.com/document/930118206/terricidio

//redlatinasinfronteras.wordpress.com/2026/05/04/moira-millan-referente-mapuche-presenta-terricidio-entrevista/

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